Bohemian Rhapsody

 

MFC Reseñas

 


 

Formada en 1970, Queen ha pasado a la historia como una de las mejores bandas que haya existido jamás, volviéndose la voz de generaciones enteras. Su crecimiento siempre ha estado marcado por la potencia musical, la osadía artística y, por supuesto, la imponente personalidad de su vocalista, Freddie Mercury.

 

Freddie Mercury, originalmente Farrokh Bulsara, nació en Zanzíbar el 5 de septiembre de 1946, y la historia de su ascenso hacia la grandeza es la piedra angular de Bohemian Rhapsody (2018), la biopic dirigida por Bryan Singer (X-Men: Apocalypse, 2016), completada por Dexter Fletcher y apoyada por los miembros originales de la banda, el guitarrista Brian May y el baterista Roger Taylor.

 

Bohemian Rhapsody fue el resultado de un arduo proceso de producción que inició en el 2010. El proyecto nació con Sacha Baron Cohen de Los miserables (Les Misérables, 2012) en el papel de Freddie, pero, a pesar de su gran parecido y potencia vocal, fue descartado rápidamente por diferencias creativas con los miembros de Queen. El proyecto fue retomado en el 2013 bajo la dirección de Dexter Fletcher y Ben Whishaw de El perfume (Perfume: The Story of a Murderer, 2006) para el papel de Mercury, idea que fue nuevamente abandonada por las mismas razones. No fue sino hasta el 2016 que se anunció la prometedora interpretación de Rami Malek (Mr. Robot, 2015-presente) como Freddie Mercury, bajo la dirección de Bryan Singer, quien fue despedido y reemplazado por Fletcher en las últimas semanas del rodaje.

 

Aunque el proyecto parecía no salir a flote, las primeras muestras de la actuación de Rami Malek hicieron que creciera la esperanza. Malek logró capturar la apariencia, corporalidad y las expresiones características de Freddie Mercury a tal punto que el propio guitarrista de Queen, Brian May, dijo que Mercury estaría muy orgulloso. Malek se perdió completamente en el papel y, apoyándose en la voz del cantante canadiense Marc Martel, nos regaló una actuación tan memorable que le hizo merecedor del Oscar a Mejor Actor en el 2019.

 

Aunque la película está repleta de los clichés identificables en toda biopic, como el exceso de montajes, recurrentes saltos narrativos y errores históricos en función del desarrollo dramático, Bohemian Rhapsody logra profundizar en el proceso creativo detrás de las canciones más emblemáticas de Queen, dándonos un vistazo a las motivaciones de cada miembro y las relaciones que llevaron a la banda hacia la grandeza.