Disney en live action: ¿Novedad o solo nostalgia? – MFC Editorial

 

Disney en live action: ¿Novedad o solo nostalgia?

 

MFC Editorial

 


 

Disney se convirtió en la gran potencia cinematográfica que es hoy gracias a su revolucionario estilo de animación. Valiéndose de técnicas y equipos desarrollados por ellos mismos, impulsaron una industria multimillonaria a través de la cual contaron muchas de las historias más emblemáticas del cine.

 

Con el pasar del tiempo, el estilo de animación clásico de Disney fue descartando paulatinamente en favor de técnicas más modernas, como la animación por computadora tan característica de Pixar y, más recientemente, remakes y adaptaciones live action de sus títulos clásicos desarrollados mayormente con CGI y actores reales.

 

Además de ser los responsables del Universo Cinematográfico de Marvel Studios y las nuevas entregas de Star Wars, Disney está preparando nuevas adaptaciones de Aladdin y El rey león, películas que, a pesar de contar con una gran base de fanáticos ansiosos por disfrutarlas, han recibido una oleada de críticas que acusan a Disney no solo de querer lucrar tomando ventaja de la nostalgia de muchos, sino de faltarle el respeto el valor que los títulos clásicos tienen para la historia del cine.

 

Lee lo que se viene en la Fase 4 del Universo Cinematográfico de Marvel aquí.

 

Hay quienes consideran que cada uno de los remakes ofrece una nueva perspectiva de la historia original, mientras que otros dicen que Disney se ha quedado sin ideas y no hace más que lucrar con la nostalgia de las generaciones que crecieron con sus películas. En MFC Editorial reflexionamos al respecto.

 

 


 

Los inicios

 

 

La incursión de Disney en las adaptaciones live action comenzó con El libro de la selva: la aventura continúa (1994), la olvidada secuela de El libro de la selva (1967), un primer intento de contar la historia con una perspectiva más realista. A la película no le fue muy bien, pero los posteriores lanzamientos de 101 dálmatas (1996) y 102 dálmatas (2000) fueron bastante exitosos.

 

No fue sino hasta el 2010 que, con el estreno y el éxito abrumador de Alicia en el país de las maravillas, de Tim Burton, Disney oficialmente inició su viaje a través de los remakes y adaptaciones a live action de sus títulos. Aunque muchos atribuyen su éxito a lo novedoso que resultaba el cine en 3D para entonces, Disney estuvo lo suficientemente segura del valor de su producto como para trabajar en una secuela, Alicia a través del espejo (2016), cuyo lanzamiento pasó bastante desapercibido en comparación con su antecesora.

 

Aun así, el éxito de Alicia en el país de las maravillas fue suficiente para que Disney se atreviera a adaptar varios de sus títulos clásicos a live action Su siguiente estreno fue Maléfica (2014), que nos cuenta la historia de La bella durmiente (1959) desde la perspectiva de su antagonista. Protagonizada por Angelina Jolie, Maléfica fue instantáneamente un éxito rotundo, ganando alrededor de 758 millones de dólares en todo el mundo, volviéndose la cuarta película con mayor recaudación de 2014 y obteniendo una nominación a los premios Óscar al mejor diseño de vestuario.

 

Maléfica fue la película cuya estrategia probó ser la más exitosa, donde pequeñas alteraciones y añadiduras a la historia original, sumado al protagonismo de una figura ya consagrada en la industria, se volverían la nueva fórmula para las futuras adaptaciones que cada año se apoderaron de los cines del mundo.

 

Así llegaron La Cenicienta (2015), haciéndose con cerca de 543 millones de dólares en todo el mundo, y El libro de la selva (2016), batiendo récords de taquilla con ganancias de hasta 966 millones de dólares en todo el mundo y posicionándose entre las 40 películas más taquilleras de todos los tiempos.

 

La caída

 

 

Hasta ese momento, la mayoría de los remakes de Disney habían sido muy bien recibidos. No fue sino hasta el estreno de La bella y la bestia (2017) que críticos y fanáticos por igual empezaron a cuestionar con fuerza el nuevo camino que Disney había tomado.

 

La nueva versión de La bella y la bestia resultó ser una película a la deriva. Intentando adaptar el clásico animado de 1991 a temas contemporáneos y resolver puntos de trama cuestionados por los revisionistas más exigentes, perdió de vista la esencia de la película: el desarrollo de los personajes y el desenvolvimiento de sus relaciones.

 

Ahora, en 2019, parece que la historia se repite con Dumbo, la nueva adaptación live action de Disney, película de la que los críticos han rescatado el valor de las actuaciones frente a un guion insulso y carente del corazón que caracterizó a la original.

 

Recientemente, Disney fue blanco de las críticas una vez más. Con el lanzamiento del tráiler de Aladdin, a ser estrenada en el 2019, los fanáticos alzaron la voz en repudio a la nueva versión del Genio de la lámpara, ahora interpretado por Will Smith. La raíz del reclamo surgió en principio por la extraña apariencia del personaje, cuya intervención de CGI parece causar cierta disonancia con la naturalidad de los movimientos del actor, avanzando luego a la abismal diferencia en la personalidad del nuevo personaje frente a la interpretación original de Robin Williams.

 

¿Novedad o solo nostalgia?

 

 

Disney continúa trabajando para traer cada vez más remakes y adaptaciones live action de sus películas clásicas. Entre los títulos confirmados se encuentran El rey león (2019), Maléfica: Dueña del Mal (2019), La dama y el vagabundo (2019), Mulan (2020) y Cruella (2020).

 

Aunque muchos se mantienen en una posición de rechazo frente a estas nuevas películas, insistiendo en que Disney está lucrando con la nostalgia de su público y que la compañía ha sido dominada por la flojera creativa, sigue existiendo una base de fanáticos que abogan por estas propuestas, afirmando que se tratan no solo de remakes de historias que están siendo olvidadas, sino de nuevas perspectivas y estilos para contarlas.

 

Para los fanáticos, son una nueva forma de disfrutar de sus historias favoritas; para los más puristas, las películas originales siempre estarán disponibles. Lo que sí se garantiza con el lanzamiento de todos estos proyectos es que los títulos que una vez nos llenaron de emociones volverán a protagonizar las carteleras de los cines del mundo, acercando estas grandes historias a las nuevas generaciones.